Sitio Arqueológico de Tunanmarca
AtrásSobre la cima de un cerro que domina el valle de Yanamarca, a aproximadamente 3.800 metros sobre el nivel del mar, se levanta uno de los complejos arqueológicos más imponentes y a la vez menos conocidos del centro del Perú: el Sitio Arqueológico de Tunanmarca, antigua capital del pueblo Xauxa, ubicado en la provincia de Jauja, región Junín. Conocido históricamente como Hatun Xauxa, este asentamiento preincaico fue el último bastión de resistencia de la cultura Huanca antes de ser conquistado por el Imperio Inca, lo que le otorga un valor histórico y cultural excepcional dentro del patrimonio arqueológico peruano.
El complejo abarca una extensión considerable sobre la cima del cerro, con más de 4.000 viviendas distribuidas en un verdadero laberinto de callejones estrechos, plazas, cementerios, almacenes y zonas ceremoniales. Lo que distingue a Tunanmarca de otros sitios arqueológicos es su organización urbana planificada: dos ciudadelas claramente diferenciadas separadas por un patio central, posiblemente marcando una división social entre los habitantes de la época. Las construcciones emplearon la técnica del pircado de piedra canteada unida con argamasa, mientras que los techos originales se elaboraban con ichu, el pasto característico de la zona andina. El perímetro del sitio está resguardado por tres muros defensivos que evidencian la importancia estratégica que tuvo esta urbe.
Cómo llegar al Sitio Arqueológico de Tunanmarca
El acceso al sitio es relativamente sencillo desde la ciudad de Jauja. Los visitantes pueden optar por tomar una combi desde Jauja hasta el pueblo de Tunanmarca por un costo aproximado de 2,50 soles, y desde allí caminar cerca de una hora hasta la entrada del complejo arqueológico. Quienes prefieran mayor comodidad pueden contratar un auto particular desde el pueblo que los deje directamente en la entrada por alrededor de 20 soles. El camino es transitable en bicicleta, motocicleta y automóvil, con una carretera afirmada que se encuentra en condiciones aceptables, e incluso cuenta con espacios habilitados para estacionar vehículos. Esta facilidad de acceso es uno de los puntos a favor que destacan los visitantes, quienes recomiendan ir temprano para evitar multitudes y aprovechar mejor la jornada.
Qué esperar durante la visita
El recorrido dentro del complejo abarca aproximadamente 2 kilómetros entre subida, caminata por las ruinas y descenso. La caminata de ascenso toma entre 20 y 40 minutos dependiendo del ritmo de cada visitante, con una pendiente suave en la mayor parte del trayecto y pequeños descansos techados instalados a modo de miradores desde donde se puede apreciar la inmensidad del valle de Yanamarca. Una vez en la cima, la vista panorámica es simplemente espectacular: cerros multicolores que parecen mantos de tierra pintada se despliegan en todas direcciones, ofreciendo un escenario natural difícil de olvidar.
El ingreso tiene un costo muy accesible: 2 soles para adultos y 1 sol para niños, una tarifa simbólica que permite el acceso a uno de los legados arqueológicos más significativos de la región. Dentro del sitio, los visitantes pueden caminar libremente entre las estructuras circulares, explorar los antiguos espacios habitacionales y, en días de semana, prácticamente recorrer todo el complejo en soledad debido a la baja afluencia turística.
Lo positivo del Sitio Arqueológico de Tunanmarca
- Valor histórico incalculable al ser la antigua capital de los Xauxas y el último reducto de resistencia Huanca frente a los Incas.
- Vista panorámica excepcional del valle de Yanamarca con cerros de colores que conforman un paisaje único en los Andes centrales.
- Acceso relativamente fácil en vehículo particular hasta la entrada del complejo.
- Tarifa de ingreso muy económica (2 soles adultos, 1 sol niños).
- Ambiente tranquilo y poca aglomeración de visitantes, ideal para una experiencia contemplativa.
- Apto para realizar trekking y caminatas de dificultad moderada.
- Aire puro de la puna y un entorno natural rodeado de cactus propios de la zona.
- Ideal para visitar en familia, incluyendo niños, ya que el esfuerzo físico es manejable.
- Posibilidad de observar flora y fauna local durante el recorrido.
- Espacio para estacionamiento de vehículos en la entrada.
Lo que necesita mejorar
Uno de los aspectos más señalados por los visitantes es la falta de señalización dentro del complejo, lo que puede generar confusión al intentar ubicar las diferentes estructuras y chulpas. Aunque existen flechas amarillas que indican el sendero principal, no hay paneles informativos que expliquen la función de cada sector ni la historia del lugar. Esta carencia se ve acentuada por la ausencia casi total de guías turísticos en el sitio, lo que obliga a los visitantes a investigar previamente o conformarse con caminar sin un contexto claro de lo que están observando.
El estado de conservación es otra preocupación recurrente. Múltiples visitantes han reportado la presencia de basura dejada por turistas anteriores, sectores con vegetación crecida que invade los caminos y algunas zonas afectadas por incendios. Si bien existen vigilantes en el lugar, la limpieza y el mantenimiento dependen en gran medida de las autoridades municipales y regionales, cuya intervención ha sido insuficiente a lo largo de los años. La restauración integral del sitio sigue siendo una tarea pendiente que podría transformar por completo la experiencia del visitante.
Otro factor a considerar es el clima. La altitud superior a los 3.800 metros puede provocar mal de altura (soroche) en personas no acostumbradas, por lo que se recomienda llevar una alimentación ligera, caminar despacio e hidratarse constantemente. Los fuertes vientos durante el ascenso y el frío en la cima, especialmente entre enero y mayo, hacen indispensable portar ropa abrigada, bloqueador solar, sombrero y agua suficiente. En días nublados la caminata resulta más agradable, ya que el sol intenso de la puna puede ser agotador.
Recomendaciones prácticas para el visitante
- Llevar agua, snacks y ropa abrigadora independientemente de la temporada.
- Portar bloqueador solar, sombrero o gorra debido a la radiación intensa en la altura.
- Considerar tomar una pastilla para el soroche antes de ascender si no se está acostumbrado a la altura.
- Visitar entre los meses de enero y mayo para disfrutar de mejores paisajes por la vegetación.
- Llegar temprano para evitar aglomeraciones, especialmente en feriados largos.
- Respetar las estructuras: no subirse, no mover piedras y no dejar basura.
- Informarse previamente sobre la cultura Xauxa y Huanca para aprovechar mejor la visita.
La necesidad de una mejor estrategia de difusión
Resulta paradójico que un sitio arqueológico de esta magnitud, comparable en importancia con otros destinos más renombrados del sur del país, permanezca en el anonimato para la mayoría de peruanos y turistas internacionales. La ausencia de una adecuada estrategia de marketing digital y de posicionamiento turístico impide que Tunanmarca reciba el flujo de visitantes que merece por su riqueza patrimonial. Las agencias de marketing especializadas en destinos turísticos podrían desempeñar un papel fundamental en la promoción de este tesoro arqueológico, desarrollando campañas de marketing digital que destaquen su valor histórico, sus paisajes y su accesibilidad.
Actualmente, la visibilidad online del sitio es limitada y depende casi exclusivamente del boca a boca entre visitantes. Una estrategia de marketing de contenidos bien ejecutada, con material audiovisual de calidad, recorridos virtuales y alianzas con operadores turísticos como los que ya ofrecen tours desde Huancayo o Jauja, podría posicionar a Tunanmarca como un destino obligado dentro del circuito arqueológico del centro del Perú. Las agencias de marketing que operan en la región Junín tienen la oportunidad de contribuir a la revalorización de este patrimonio mediante estrategias de promoción turística que involucren a las comunidades locales, al gobierno regional y al sector privado.
El Sitio Arqueológico de Tunanmarca representa una oportunidad excepcional para quienes buscan experiencias auténticas, lejos del turismo masivo. Su grandeza arquitectónica, su conexión con una cultura preincaica formidable y la majestuosidad del paisaje que lo rodea lo convierten en un destino que todo peruano debería conocer al menos una vez en la vida. Con una adecuada planificación de marketing y un compromiso real con su conservación, este rincón de Junín podría convertirse en uno de los orgullos turísticos más importantes del Perú central. Acercarse a Tunanmarca es caminar literalmente sobre la historia, pisar las mismas piedras que recorrieron los antiguos Xauxas hace más de cinco siglos y comprender la magnitud de una civilización que resistió hasta el final frente al avance del Tahuantinsuyo.