4 Técnicas para no aplazar las cosas en época de Coronavirus



Todo el mundo lucha con la dilación, incluso los psicólogos luchan con la dilación, también.


La dilación, el hábito de poner las tareas fuera hasta el último minuto posible, puede ser un problema importante tanto en tu carrera como en tu vida personal. Los efectos secundarios incluyen la pérdida de oportunidades, las horas de trabajo frenético, el estrés, agobio, el resentimiento y la culpa. En este artículo exploraremos las técnicas basadas en la prueba para vencer la tendencia a aplazar las cosas. Como parte de su teoría de la motivación temporal, Piers Steel y Cornelius J. Konig propusieron esta ecuación:



La teoría de Piers Steel explica por qué estás más motivado haciendo algo que te gusta (mayor valor), pero postergas otra tarea. Sin embargo, una vez que tu fecha límite se avecina, tu motivación para hacer tareas desagradables aumenta.


También estás más motivado haciendo las cosas cuando estés más confiado en tus habilidades (mayor esperanza), o cuando seas menos susceptible a la distracción (impulsividad inferior). Ejemplo: Los estudiantes preparando los exámenes.


Un estudiante con un examen está más motivado para estudiar un tema que él o ella disfruta y conoce bien, ya que el disfrute es mayor, el valor, hay una mayor confianza (esperanza) de que el estudio dará lugar a un resultado deseado, es decir, notas elevadas


Si el examen es de un mes a la vista (retraso), el estudiante estará menos motivado a estudiar hoy (a menos que él o ella sea muy sensible a los plazos, es decir, menos impulsivo), pero como el día del examen se acerca, la motivación para el estudio aumenta.


La forma en que percibimos el valor de una tarea es sensible al tiempo.


Los estudios sobre la gratificación con demora han demostrado que la mayoría de los sujetos prefieren conseguir 100 dólares el mismo día que $ 110 un mes más tarde. Los economistas utilizan el término ―descuento hiperbólico para describir cómo, cuando se da a elegir entre dos recompensas, tendemos a dar un valor superior a la que se produce antes.


En su libro, el psicólogo Dan Ariely, habla de estados calientes vs estados fríos para describir cómo somos sensatos acerca de la tentación cuando no se presenta de inmediato, pero nos resulta difícil resistirnos cuando está allí.


Al planear tus sesiones de estudio un par de semanas antes de un examen, podrías pensar en tu estado frío que puede saltarte viendo el gran partido. Pero cuando llega el día, el partido te pone en un estado caliente que hace ver la tentación irresistible, por lo que te desanimas en el estudio.


4 técnicas para vencer el aplazamiento de tareas


1. Si conoces tus debilidades, puedes tomar ciertas medidas para mitigar sus consecuencias


Si te distraes fácilmente, es posible cambiar las condiciones en las que trabajas. Por ejemplo: Si el sonido de tu whatsapp te distrae, ponlo en silencio y dale la vuelta boca abajo. No miras la pantalla. Si por el contrario eres de los que cogen por default el celular cada tantos minutos para ver si escribieron, desactiva todas las notificaciones durante el tiempo que tengas que realizar una tarea importante.


Si te levantas cada ciertos minutos a traer comida, entonces siéntate en tu escritorio con todo lo que puedas necesitar por los próximos 30 minutos para que no te distraigas.


2. Parte de este auto-análisis es para también comprobar tu tendencia hacia el optimismo


Cuando piensas que sólo tienes alrededor de un día de trabajo que hacer y lo dejas para el último día, te sueles encontrar que algo más aparece o que hay más que ver de lo que esperabas. Tu exceso de optimismo te puso en una situación en la que tenías mucho menos tiempo del que pensabas en un principio. Contrarresta su optimismo con una dosis de realidad para evitar esta falacia de planificación.


Si piensas que una tarea te tomará 1 hora hacerla. Duplica el tiempo. Es decir, imagina que te tomará 2 horas. Así llegarás con tranquilidad a terminarla y sobretodo con menos estrés.


3. Después de analizarte a ti mismo, es momento de analizar de cerca la tarea en cuestión


¿Hay una parte específica de la misma que es de bajo valor? Puedes aumentar artificialmente este valor con la promesa de una recompensa al final.


Una técnica que suele resultar muy bien es la siguiente:


Empieza desglosando la tarea en cuestión en partes más pequeñas. Por ejemplo en partes de 5 minutos y solo proponte a ti mismo hacer la primera actividad. Nada más. Solo da el primer paso y verás que al menos completarás 3 de corrido. Dar el primer paso es el más difícil, pero te aseguro que cuando lo des, lo demás será muy sencillo.



4. Usa la técnica de pomodoro.


Esta consiste en poner tu temporizador durante 25 minutos. En ese tiempo no podrás tocar el celular, pararte ni distraerte de ninguna manera.


Cuando el temporizador suene significa que habrás terminado el tiempo y podrás tener 5 minutos para estirar, ir por algo a la cocina o lo que desees.


Después de haber completado 4 pomodoros, podrás tener 20 minutos de reposo.


Recuerda: Ninguna técnica es estática. Todas son flexibles, lo ideal es que las adaptes a como funcionas tú. Por ejemplo hay personas que usan pomodoro pero no con 25 minutos, sino cada 10 minutos. No hay problema. Si funciona para ti, va perfecto!


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