Cuando eres analista de marketing y te miden en reportes, no en decisiones de negocio
- Chrisley Delgado
- hace 12 horas
- 6 Min. de lectura
Desde 2024, la demanda de analistas de marketing ha venido creciendo consistentemente. Las empresas buscan profesionales que puedan traducir data en decisiones de negocio.
Pero hay una brecha que nadie menciona: entre los analistas que reportan qué pasó y los que participan en decidir qué hacer.
Durante mis primeros años como analista de producto, marketing e incluso como product manager, siempre terminaba siendo "la de los reportes".
Mi análisis era fundamental—de hecho, nadie más podía interpretar esos números como yo. El problema era que mi participación terminaba justo antes de que esas decisiones se tomaran.
El insight que nadie dice en voz alta
En los últimos meses he revisado las estructuras analíticas de varios equipos en Revenue. Y encontré un patrón que se repite:
Analistas que dominan Google Analytics, Looker y Excel. Que pueden interpretar cualquier dashboard. Que entienden el customer journey mejor que nadie.
Pero que nunca están en las reuniones donde se decide la estrategia del siguiente quarter.
No porque no tengan la capacidad. Sino porque nadie les dio la oportunidad de participar en decisiones estratégicas.
Y cuando no participas en decisiones, no desarrollas criterio estratégico.
Cuando no desarrollas criterio estratégico, tu crecimiento se estanca.
El caso de Daniela: cuando el análisis perfecto no mueve nada
Daniela era analista senior en una fintech. Llevaba 18 meses en el rol. Había construido un ecosistema analítico que era, objetivamente, impresionante:
Dashboards automatizados en Looker
Integración perfecta entre Google Analytics, CRM y datos de producto
Reportes semanales impecables que llegaban al CEO
En su última evaluación, recibió esto:
"Daniela ha demostrado excelencia técnica. Sus reportes son referencia en la empresa. Continuidad aprobada para 2025."
Lo que NO apareció:
Recomendó reducir inversión en un canal con ROI negativo → ignorada
Identificó que 30% de usuarios churneaban en la primera semana por un bug → el producto tardó 4 meses en priorizarlo
Propuso un experimento de precios que podía aumentar revenue 15% → aún "en evaluación"
No porque el análisis fuera débil. Sino porque priorizar eso implicaba mover presupuestos, incomodar a otras áreas y asumir riesgos.
Y eso pesa más que cualquier reporte.
Cuando hablamos, me dijo algo que no olvido:
"Mi trabajo vale cuando los números están listos para la reunión. No cuando las decisiones mejoran. Y eso, eventualmente, se siente vacío."
Seis meses después, Daniela renunció.
No por falta de reconocimiento. Sino porque su impacto real era cero.
El problema estructural que nadie menciona
Aquí está lo que muchas empresas no entienden:
No es que a los analistas les falten habilidades técnicas. Es que trabajan en entornos donde nunca les dan la oportunidad de participar en decisiones estratégicas.
El resultado:
Analistas que saben leer data, pero nunca aprenden a proponer direcciones
Profesionales técnicamente sólidos que no desarrollan pensamiento de negocio
Talento que se estanca porque su rol está diseñado para terminar antes de que empiecen las decisiones importantes
Y lo más frustrante: muchos normalizan esto pensando que "así es en todas las empresas."
No es así.
Las empresas que utilizan datos para tomar decisiones son 23 veces más propensas a adquirir nuevos clientes, 6 veces más propensas a retenerlos, y 19 veces más rentables.
Pero tener analistas capaces no te hace una empresa orientada a datos. Lo que te hace orientada a datos es involucrarlos en las decisiones estratégicas donde su análisis puede cambiar direcciones.
Las 5 señales de que tu crecimiento está limitado por tu entorno
Si reconoces 3 o más de estas señales, tu entorno está frenando tu desarrollo profesional:
Señal 1: Te evalúan por reportes entregados, no por decisiones influenciadas
Tu evaluación menciona:
"Entregó reportes semanales sin error"
"Mantuvo dashboards actualizados"
"Respondió 95% de solicitudes ad-hoc a tiempo"
Tu evaluación NO menciona:
"Su análisis cambió nuestra estrategia de retención"
"Identificó un problema que nos ahorró presupuesto"
"Su recomendación mejoró un indicador clave del negocio"
Si tu valor se mide en actividad, no en impacto, tu crecimiento está limitado.
Señal 2: Las decisiones estratégicas se toman sin ti
Te enteras de:
Cambios en la estrategia de canales → después de que ya se decidió
Nuevas iniciativas de producto → cuando ya están en ejecución
Redistribución de presupuesto → cuando te piden "actualizar el tracking"
Si no estás en la conversación donde se decide, nunca aprenderás a decidir.
Señal 3: Tu análisis termina donde empieza la decisión
Escenario típico:
Tú: "Analicé las cohortes de los últimos 6 meses. Recomiendo cambiar nuestra estrategia de X a Y porque..."
Manager: "Excelente, gracias. Lo voy a discutir con el equipo de strategy."
[Una semana después]
Manager: "Decidimos mantener X. ¿Puedes actualizar el dashboard con los nuevos segmentos?"
Tu contexto se perdió. Tu recomendación no llegó a quienes decidieron. Y nunca supiste por qué.
Señal 4: Pasas más tiempo explicando qué pasó que proponiendo qué hacer
85% de tu tiempo:
"¿Por qué bajó la conversión?"
"¿Cuántos leads tuvimos ayer?"
"¿Qué canal generó más tráfico?"
15% de tu tiempo (o menos):
"Deberíamos probar esta estrategia porque..."
"Basándome en este patrón, propongo..."
"Analicé tres escenarios posibles..."
Cuando tu rol es reactivo, no proactivo, no estás creciendo en criterio estratégico.
Señal 5: Nadie puede articular cómo has crecido profesionalmente
Si le preguntas a tu manager: "¿Cómo he crecido este año?"
Y la respuesta es vaga:
"Bueno, ahora dominas más herramientas..."
"Has mejorado en velocidad de entrega..."
"Eres más confiable..."
Pero nadie puede decir:
"Ahora tu criterio para priorizar es mucho más sólido"
"Tus recomendaciones estratégicas son más precisas"
"Tu capacidad de conectar data con impacto de negocio mejoró notablemente"
Estás creciendo en ejecución, no en pensamiento estratégico.
La historia de Martín: del reporte perfecto al análisis que importa
Martín era analista en una empresa de e-commerce. Durante 2 años, fue "el rey de los reportes." Cada dashboard era impecable. Cada métrica, precisa. El equipo comercial lo valoraba porque sus análisis eran los más claros.
Pero Martín empezó a sentir algo extraño: mucha actividad, cero impacto.
El punto de quiebre llegó en una reunión donde presentó un análisis sobre performance de categorías. Era perfecto: datos limpios, visualizaciones claras, métricas actualizadas.
El CMO dijo: "Excelente trabajo, Martín. Muy profesional."
Y siguió hablando de su estrategia sin cambiar nada basándose en lo que mostraba el análisis.
Martín se dio cuenta: había optimizado para aplauso, no para impacto.
La siguiente semana cambió su enfoque:
Antes: "Aquí está el reporte de performance por categoría. Todo actualizado."
Después: "Analicé performance por categoría y encontré algo crítico: Electrónica tiene 40% del tráfico pero solo 12% de conversión. Investigué y el problema es logística—entregas de 15+ días cuando la competencia ofrece 3-5. Propongo dos acciones: (1) negociar con nuevo proveedor logístico o (2) reducir inversión en marketing de electrónica 50% y redirigir a categorías con mejor conversión. Hice la proyección de ambos escenarios."
El CMO se detuvo. Hizo preguntas. Pidió más detalles.
Por primera vez en 2 años, el análisis de Martín movió una decisión.
Tres meses después, Martín ya no era "el de los reportes." Era parte de las conversaciones estratégicas. Su criterio empezaba a importar tanto como sus números.
Cómo cambiar el juego: de reportar a decidir
Muchos profesionales de marketing analítico no están frustrados por falta de habilidad, sino por trabajar en entornos donde su análisis informa reportes, pero no decisiones.
Empieza por cambiar tu enfoque:
Pregunta siempre: ¿qué decisión cambia con esto?
Reduce reportes rutinarios, aumenta análisis estratégicos
Presenta escenarios, no solo números
Pide estar en las conversaciones donde se decide
Mide tu éxito por decisiones mejoradas, no por reportes entregados
Pero hay algo más importante:
A veces el problema no es tu enfoque. Es tu entorno.
En Revenue, los analistas participan en decisiones desde el día 1
No contratamos analistas para hacer reportes bonitos. Los contratamos para reducir incertidumbre antes de que el negocio actúe.
Nuestros analistas:
Participan en decisiones estratégicas desde el día 1
Reportan qué decisiones mejoraron, no cuántos dashboards hicieron
Entienden el negocio, no solo las herramientas
Son evaluados por criterio desarrollado, no por reportes entregados
Porque construir un equipo excepcional no es tener los mejores reportes. Es crear el entorno donde el análisis se convierte en acción.
La pregunta que vale la pena hacerse
No es si dominas Google Analytics, Looker o SQL.
Es si tu entorno te permite desarrollar criterio estratégico o solo te pide reportar resultados.
Porque puedes dominar todas las herramientas del mundo y seguir siendo invisible en las decisiones importantes.
O puedes trabajar en un lugar donde tu análisis abre conversaciones, donde tu criterio se valora, donde tu crecimiento es inevitable.
El 55% de profesionales de marketing está considerando un cambio, impulsado por la búsqueda de entornos donde su trabajo realmente importe.
Si este artículo resonó contigo, quizás no sea casualidad.
A veces el problema no es que te falten habilidades técnicas. Es que estás en un lugar donde reportar importa más que pensar estratégicamente.
Y crecer significa elegir entornos donde tu criterio vale tanto como tus reportes.
—Hazel Zarate Cofundadora, Revenue
P.D. Si estás buscando tu próximo paso profesional o simplemente quieres estar al tanto de oportunidades donde el criterio importa tanto como la ejecución, déjanos tus datos aquí. No es una postulación formal, es una conversación para cuando llegue el momento indicado.

